Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedad de Alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedad de Alzheimer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de octubre de 2008

Trabajo mental y Enfermedad de Alzheimer

"Tener un mayor nivel de educación y un trabajo mentalmente exigente puede ayudar a proteger contra la pérdida de memoria que precede a la enfermedad de Alzheimer", según un estudio italiano.

En él participaron 242 personas que sufrían de Alzheimer, 72 que sufrían trastorno cognitivo leve y 144 sin problemas de memoria. Las personas con trastorno cognitivo leve tiene problemas de memoria superiores a lo normal para su edad, pero no los graves problemas de memoria relacionados con la enfermedad de Alzheimer.
Se evaluaron la memoria y capacidades cognitivas de los participantes y se escanearon sus cerebros para buscar cambios y daño. Luego, se les dio seguimiento por un promedio de catorce meses durante los cuales 21 de los que tenían trastorno cognitivo leve desarrollaron Alzheimer.
Entre las personas con el mismo nivel de trastorno de memoria, las que tenían más educación y trabajos más mentalmente exigentes presentaban significativamente menos cambios y daños cerebrales que las que tenían menos educación y profesiones menos mentalmente exigentes.
Esto sucedió así tanto entre las que tenían Alzheimer como entre las que tenían trastorno cognitivo leve que desarrollaron Alzheimer, lo que sugiere que la reserva cognitiva ya está en efecto durante el trastorno cognitivo leve que precede al Alzheimer.

"La teoría es que la educación y los trabajos exigentes crean una protección contra los efectos de la demencia en el cerebro o una reserva cognitiva", apuntó en un comunicado de prensa de la American Academy of Neurology la autora del estudio, la Dra. Valentina Garibotto, de la Universidad e Instituto científico San Raffaele y del Instituto nacional de neurociencia de Milán.



En base a este estudio se recomiendan algunas medidas que ayudarán a las personas adultas mayores a retrasar o prevenir la Enfermedad de Alzheimer. Realizar actividades ligeras que no demanden esfuerzo físico extenuantes como caminar, trotar, tai chi, etc.; interrelacionarse con otras personas; leer textos, el diario, obras y comentarlas. Evitar mirar televisión por varias horas y reemplazarlo por la lectura o algún entretenimiento manual. Así se consigue un constante trabajo mental.


Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer o Demencia Senil o Mal de Alzheimer, es una forma de demencia progresiva y degenerativa que afecta la memoria, el lenguaje, el pensamiento y la conducta perjudicando de forma grave la habilidad de una persona para llevar a cabo sus actividades diarias. La enfermedad de Alzheimer (EA) es el tipo más frecuente de demencia entre las personas mayores y aunque los científicos aprenden más todos los días sobre esta enfermedad, estos aún no saben cual es la causa y no han descubierto un tratamiento para curarla.
El nombre de esta enfermedad se atribuye al médico alemán, Alois Alzheimer, quien en 1906 notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una rara enfermedad mental. Alzheimer encontró el sello característico de esta enfermedad cuando estudió el tejido cerebral de dicha mujer luego de su muerte y son: “placas de amiloide” y “ovillos neurofibrilares” . Existe a la vez destrucción de células nerviosas en áreas del cerebro que son vitales para la memoria y otras facultades mentales, lo cual causa la interrupción de las conexiones entre las células nerviosas y disminución de algunos neurotransmisores (sustancias químicas que se encargan de la transmisión de mensajes entre células nerviosas). Así la EA puede desconectar areas cerebrales que normalmente trabajan juntas.

"La persona afectada con la enfermedad de Alzheimer necesita apoyo en el hogar a medida que la enfermedad empeora"

Factores de Riesgo: La edad es el factor de riesgo más conocido. Los antecedentes familiares son otro factor de riesgo. La genética puede jugar un papel importante en muchos de los casos de Alzheimer. Por ejemplo, la EA familiar de aparición temprana, una rara forma de la enfermedad que generalmente se manifiesta entre los 30 y 60 años de edad, es de carácter hereditario. El tipo más frecuente de Alzheimer es el de la aparición tardía. Se presenta más adelante en la vida y en la mayoría de familias no se observa un patrón hereditario obvio. El único factor de riesgo genético identificado hasta ahora para la EA de aparición tardía es un gen que produce una forma de proteína llamada apolipoproteína E (ApoE). Todas las personas tienen ApoE, la cual ayuda a transportar el colesterol en la sangre. Solamente cerca de un 15 % de personas tienen la forma de esta proteína que aumenta el riesgo de contraer la enfermedad.

Otros factores de riesgo incluyen: presión alta por mucho tiempo, antecedentes de traumatismo craneal, sexo femenino, concentraciones altas de homocisteína.

Síntomas
En las etapas tempranas, los síntomas pueden ser muy sutiles y pueden parecerse a signos que muchas personas erróneamente le atribuyen al "envejecimiento normal". Entre los síntomas se encuentran uno o más de los siguientes:
  • Repetición frecuente de enunciados
  • Ubicación equivocada de cosas
  • Dificultad para recordar el nombre de objetos conocidos
  • Perderse en rutas conocidas
  • Cambios de personalidad
  • Perder interés por las cosas que antes se disfrutaba
  • Dificultad para realizar tareas que requieren algo de elaboración mental, pero que solían ser fáciles, como llevar el control de uso de la chequera, jugar juegos complejos y aprender rutinas o informaciones nuevas

En una etapa más avanzada, los síntomas son más obvios y pueden abarcar:

  • Olvidar detalles acerca de eventos corrientes
  • Olvidar eventos en la vida personal, perdiendo conciencia de quién se es
  • Problemas para escoger la ropa apropiada
  • Alucinaciones, discusiones, repartir golpes y conducta violenta
  • Delirio, depresión y agitación
  • Dificultad para realizar tareas básicas como preparar alimentos y conducir

En las etapas finales de la enfermedad, la persona ya no puede vivir sin ayuda. La mayoría de las personas en esta etapa:

  • Ya no reconocen el lenguaje
  • Ya no reconocen a los miembros de la familia
  • Ya no son capaces de desempeñar las actividades básicas de la vida diaria como comer, vestirse y bañarse
Diagnóstico:
Por lo general, la enfermedad de Alzheimer tiene un patrón característico de síntomas y los médicos experimentados pueden diagnosticarla teniendo en cuenta los antecedentes y el examen físico. Entre los exámenes que se hacen con frecuencia para evaluar o descartar otras causas de demencia están la tomografía computarizada, la imagen por resonancia magnética y exámenes de sangre. Éstos tienen que ser indicados por un médico.

CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA:
Las siguientes medidas pueden ayudar a las personas con enfermedad de Alzheimer:
  • Participar en un programa de caminatas supervisadas con un tutor u otra compañía confiable. Esto puede ayudar a mejorar las habilidades de comunicación y disminuir el riesgo de andar deambulando.
  • Utilizar la terapia de luz brillante para ayudar a reducir el insomnio y el deseo de deambular.
  • Escuchar música relajante que puede reducir los intentos por deambular y la inquietud, incrementar los químicos cerebrales, mitigar la ansiedad, aumentar el sueño y mejorar la conducta.
  • Conseguir un perro como mascota.
  • Practicar técnicas de relajación
  • Recibir masajes regulares que son relajantes y suministran interacción social.

Tratamiento: Existen varios medicamentos disponibles para retardar el progreso de la enfermedad y, posiblemente, mejorar las capacidades mentales de la persona.

Suplementos vitaminicos: El folato (vitamina B9) es esencial para la salud del sistema nervioso. Junto con algunas otras vitaminas B, el folato también es responsable de eliminar la homocisteína (un químico corporal que contribuye a la enfermedad crónica) de la sangre. En las personas con enfermedad de Alzheimer, se han encontrado altos niveles de homocisteína y bajos niveles tanto de folato como de vitamina B12. Estudios recientes afirman que las personas no deben tomar vitamina B pensando que combatirá la enfermedad pero vale la pena considerarlo, particularmente si los niveles de homocisteína en el paciente están elevados.

Los suplementos antioxidantes, como ginkgo biloba (es una hierba ampliamente utilizada en Europa para tratar la demencia, la cual mejora el flujo sanguíneo al cerebro y contiene flavonoides (sustancias de la planta) que actúan como antioxidantes) y la vitamina E, eliminan los radicales libres, productos del metabolismo altamente reactivos que pueden causar daño celular en todo el cuerpo.

"Si se está pensando en tomar cualquiera de estas sustancias, primero TIENE que consultar al médico; y es importante saber que las hierbas y suplementos disponibles sin prescripción médica NO están regulados por la FDA (Administración de alimentos y drogas de los Estados Unidos)"